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La información que Rijeka tiene el cementerio de mascotas no es muy conocida y ni los ciudadanos de Rijeka lo saben. Se sabe muy poco del cementerio aunque, con el de París y el de Londres, es uno de los más antiguos en Europa. El único cementerio de mascotas en Rijeka está situado en Lukovići en Kozala y es el único monumento cultural que es testigo de la tradición larga de amor y cariño para con los animales en este territorio.

Los ciudadanos de Rijeka, adelantados a su tiempo
El testimonio de que los ciudadanos de Rijeka eran adelantados a su tiempo hace cien años lo indica el hecho de que en esos tiempos ya consideraban a los perros y los gatos miembros de su familia y trataban su muerte con respeto. Hoy, cien años después no hay muchas ciudades en el mundo que puedan presumir de lo mismo.

Quién construyó el cementerio?
Los datos sobre los primeros entierros de mascotas están perdidos y no hay información exacta sobre la formación del cementerio de mascotas en Rijeka. Ni los archivos ni periódicos de principios del siglo XX mencionaban el cementerio, y como tal, no fue ni siquiera registrado en el catastro. Aunque se dice que se desarrolló en 1903 o 1904, no es posible probarlo científicamente. La primera evidencia escrita conservada de entierros tiene origen en los la década de 1020 o 1930, y el hecho de que un cementerio había existido entonces fue confirmado por varias lápidas de la época. Los mensajes en las tumbas fueron escritos en croata y una pequeña parte, en italiano. Se supone que el cementerio fue construido por los cazadores que enterraban a sus perros de caza en Lukovići.
Se sabía del cementero más allá de Rijeka y del estado, y los dueños de mascotas de todas las partes del país y también de otros países como Alemania e Italia, donde no había un cementerio similar, decidieron que el descanso final de sus mascotas fuera Rijeka. Por desgracia, no se sabe cuántas mascotas estaban enterradas en el cementerio, ni tampoco qué tipos de animales estaban enterrados. La historia dice que una vez fueron enterrados en el cementerio caballos, pero nadie lo puede confirmar. A juzgar por los monumentos conservados, se han enterrado, en su mayoría, perros y gatos, y algunos conejos y aves. Hoy en día hay cerca de 60 tumbas, algunas con mascotas enterradas.

Desgraciadamente para los amantes de los animales, el cementerio de Rijeka en los últimos años tiene solo la función de monumento. Desde 2004 los entierros en Lukovići se han prohibido debido a la nueva Ley Veterinaria que no permite el entierro de los animales en el país, debido al peligro que los desentierren otros animales. Según las nuevas reglas, los cuerpos de los animales deben ser quemados en un incinerador diseñado para tal fin.
Aunque los entierros no se llevan a cabo por casi diez años, el cementerio no está olvidado. En la mayoría de las tumbas se puede ver que los propietarios las visitan hoy en día. Las flores están frescas, las velas, encendidas y las tumbas, limpias y decoradas. Cerca de algunas tumbas hay arbustos de romero, otras tienen los juguetes favoritos de su perro o figuritas favoritas para hacerle compañía en el lugar de descanso final. El paseo por el cementerio es particularmente fascinante en la fiesta del Día de los Muertos cuando la gente visita el cementerio de mascotas y este se parece a cualquier otro cementerio decorado con velas que queman para nuestros queridos amigos.
Del cementerio de mascotas Kozala se encargó la Estación Veterinaria de Rijeka, pero ahora lo hace la ciudad de Rijeka que es también dueña de la tierra. Los servicios públicos de Rijeka mantienen el cementerio con frecuencia como una especie de rareza de Rijeka. Se desconoce qué sucederá con el cementerio en el futuro. El club canino deportivo de Rijeka inició una acción en 2003 para nombrar esta instalación única como patrimonio cultural, con el fin de que las generaciones futuras den cuenta de una parte interesante de la historia de Rijeka.
Mientras se espera el nombramiento, en el cementerio duermen Astra, Ajka, Don, Roki, Timmy, Mike, Tina, Pikolino, Linda y otras mascotas. Los monumentos en los que están grabadas las imágenes y los mensajes de sus respectivos propietarios dicen: “Siempre te amaremos, gracias por todo” y mensajes similares que, en silencio, declaran el amor del hombre al animal.