El palacio Adria simboliza el poder marítimo de Rijeka. Durante su construcción fue declarado como un “bellísimo y sofisticadísimo edificio en Rijeka”. Esa fue la ambición de la Asociación de Barcos de Vapor Adria. La solución arquitectónica fue ofrecida por Franjo Matiasić y el edificio gigantesco fue terminado en 1895. El palacio tiene dos fachadas. Una orientada al puerto y la otra, al lado opuesto, hacia la Plaza de Jadran. Ambas estaban inspiradas en la arquitectura de renacimiento alto. La monumentalidad del edificio se destaca por portales barrocos con columnas de piedra encima de las cuales hay esculturas. En el lado orientado hacia el mar, hay esculturas de que son símbolos marítimos, es decir, estatuas de capitanes, timoneles, ingenieros y pilotos. La fachada orientada hacia la plaza ofrece los símbolos de los continentes con los que la compañía mantuvo conexiones. La japonesa representa a Asia, la india a América, la egipcia a África y la islandesa a Europa.






